Nuevos "Standards of care in diabetes": guía actualizada y recomendaciones para la práctica




Noticias médicas


/ Publicado el 10 de diciembre de 2025

ADA 2026

La Asociación Americana de Diabetes publicó los Estándares de Cuidado 2026, con un nuevo enfoque en la obesidad, la protección cardiorrenal y el acceso inmediato a la tecnología.

La Asociación Americana de Diabetes (ADA) ha publicado el 8 de diciembre sus esperados Standards of Care in Diabetes — 2026. El documento propone un cambio de paradigma, que ya se vislumbraba en ediciones anteriores. En específico, hay un desplazamiento desde el enfoque glucocéntrico hacia un manejo integral que prioriza el control del peso, la protección cardiorrenal y la adopción temprana de tecnologías de apoyo.


1. Tecnología: Adopción temprana y democratización


En cuanto al monitoreo continuo de glucosa (MCG), se amplía la recomendación de uso. Ya no se limita a pacientes en terapia intensiva de insulina; las nuevas guías sugieren considerar el MCG desde el momento del diagnóstico en una población mucho más amplia (incluyendo DM1, DM2 y diabetes gestacional tratada con insulina), reconociendo su valor. El riesgo de hipoglucemia y la percepción de que se puede mejorar el manejo clínico con los dispositivos son factores a considerar a partir de ahora.

Por otro lado, los sistemas automáticos de administración de insulina (AID, por sus siglas en inglés) tienen ahora menos requisitos previos (tanto clínicos como burocráticos). Ello permite considerar a un grupo más amplio de pacientes que podrían beneficiarse. La guía enfatiza que no se debe requerir un periodo de prueba con inyecciones múltiples o bombas convencionales antes de prescribir los sistemas.


2. Obesidad: Objetivo primario del tratamiento


El manejo del peso deja de ser una terapéutica coadyuvante para convertirse en un objetivo terapéutico central, a la par del control de la HbA1c. En las secciones sobre diabetes tipo 1, por primera vez se incluyen recomendaciones detalladas respecto al manejo farmacológico y no farmacológico de la obesidad.

Se refuerza la indicación de agonistas del receptor de GLP-1 y agonistas duales (como tirzepatida), no solo por su efecto hipoglucemiante, sino por su capacidad de inducir pérdidas de peso significativas (>10-15 %), recomendando su inicio temprano.

La combinación cagrilintida + semaglutida todavía no forma parte de los algoritmos de tratamiento estándar. Sin embargo, es una terapia en investigación avanzada. El documento de la ADA sugiere preparar el terreno para esta tercera generación de terapias antiobesidad.


3. Actualización de algoritmos


Los algoritmos de tratamiento se han refinado en esta nueva edición para abordar complicaciones específicas_

  • Insuficiencia Cardíaca (IC): Se actualizan los protocolos para la prevención y tratamiento de la IC, con mayor preponderancia del rol de los inhibidores de SGLT2 (iSGLT2) como piedra angular, independientemente de los niveles de glucosa.
  • Enfermedad renal crónica (ERC): Se presentan nuevas directrices para el uso de hipoglucemiantes en pacientes con ERC avanzada, incluyendo recomendaciones específicas para aquellos en diálisis, un grupo de pacientes que históricamente carecía de guías claras sobre seguridad farmacológica.

4. Profilaxis con metformina en oncología


Se sugiere considerar el uso profiláctico de metformina en pacientes que iniciarán tratamiento con inhibidores de PI3Kα (por ejemplo, alpelisib). Esta categoría de fármacos usados en oncología son conocidos por inducir hiperglucemia severa. La indicación busca mitigar la toxicidad metabólica del tratamiento para el cáncer.


5. Lenguaje y enfoque psicosocial


La guía es estricta en la eliminación de etiquetas estigmatizantes. Se proscribe el uso del término "diabético" en favor de "persona con diabetes". Asimismo, se enfatiza que las decisiones clínicas deben ser compartidas, integrando los valores del paciente y los determinantes sociales de la salud en la ecuación terapéutica.


6. Screening de salud mental


En esta guía 2026 se hace un énfasis en diferenciar dos entidades diferentes:

  • Distrés por diabetes (DD): Es la carga emocional específica de gestionar la enfermedad (miedo a hipoglucemias, agobio por el conteo de carbohidratos, fatiga de alarmas). No se trata con antidepresivos, sino con educación y apoyo.
  • Depresión mayor: Es un trastorno del estado de ánimo generalizado. Es así que se instruye a los médicos a no derivar automáticamente a psiquiatría ante un screening positivo, sino evaluar primero si es distrés por diabetes o depresión clínica.

En este sentido, se formalizan los momentos obligatorios para el cribado (usando herramientas como PHQ-9 para depresión o DDS para distrés). El screening debería hacerse en el momento del diagnóstico de diabetes y anualmente, así como también cuando aparece una nueva complicación (por ejemplo, diagnóstico de retinopatía o pie diabético).

Se añadió una recomendación específica para detectar el miedo a la hipoglucemia (FOH - fear of hypoglycemia) en pacientes en tratamiento con insulina.


Resumen de novedades


Enfoque previo (2024/2025) Nuevo estándar (2026)
Obesidad en diabetes tipo 2 Se consideraba un factor de riesgo a tratar. Los agonistas GLP-1/GIP se recomendaban principalmente por su beneficio glucémico y cardiovascular, con el peso como beneficio secundario. El control de peso es el objetivo primario del tratamiento. Se jerarquiza el manejo del peso al mismo nivel que la glucemia. Se indica preferir agentes con alta eficacia, como semaglutida o tirzepatida.
Obesidad en diabetes tipo 1 Sin recomendaciones específicas claras. Tratamiento enfocado casi exclusivamente en insulina y estilo de vida. Se incluyen por primera vez recomendaciones farmacológicas y de manejo conductual para tratar la obesidad explícitamente en población con DM1.
Enfermedad renal crónica (ERC) Uso de iSGLT2 recomendado hasta eGFR ≥ 20 ml/min. Pocas opciones claras descritas para pacientes en estadios finales o diálisis. Se introducen nuevas guías sobre terapias hipoglucemiantes en ERC que incluyen recomendaciones específicas para el manejo en pacientes que ya reciben diálisis.
Monitoreo continuo de glucosa (MCG) Recomendado principalmente en DM1 y en DM2 con pautas de insulina intensiva (múltiples dosis) o hipoglucemias recurrentes. Se recomienda ofrecer MCG a todas las personas con diabetes que se beneficien, idealmente desde el momento del diagnóstico, independientemente del tipo de terapia (incluso aquellos que solo reciben antidiabéticos orales).
Sistemas automáticos de administración de insulina (AID) A menudo, se requería demostrar adherencia previa, conteo de carbohidratos exitoso o uso previo de bomba estándar antes de indicar sistemas de asa cerrada. Se eliminan las barreras. No se debe exigir el fracaso de otras terapias o pasos previos para iniciar sistemas automatizados. Se pueden iniciar si el paciente o su familia están motivados.
Prevención oncológica No existía una recomendación específica de profilaxis farmacológica para tratamientos oncológicos. Se sugiere considerar metformina profiláctica en pacientes que iniciarán terapias con inhibidores de PI3Kα para prevenir la hiperglucemia inducida por fármacos.

Enfoque previo (2024/2025)

Se consideraba un factor de riesgo a tratar. Los agonistas GLP-1/GIP se recomendaban principalmente por su beneficio glucémico y cardiovascular, con el peso como beneficio secundario.

Sin recomendaciones específicas claras. Tratamiento enfocado casi exclusivamente en insulina y estilo de vida.

Uso de iSGLT2 recomendado hasta eGFR ≥ 20 ml/min. Pocas opciones claras descritas para pacientes en estadios finales o diálisis.

Recomendado principalmente en DM1 y en DM2 con pautas de insulina intensiva (múltiples dosis) o hipoglucemias recurrentes.

A menudo, se requería demostrar adherencia previa, conteo de carbohidratos exitoso o uso previo de bomba estándar antes de indicar sistemas de asa cerrada.

No existía una recomendación específica de profilaxis farmacológica para tratamientos oncológicos.

Los "Standards of care 2026" redefinen el éxito terapéutico: ya no basta con una HbA1c <7 %. El nuevo estándar exige un enfoque proactivo en la gestión del peso, la protección de órganos diana y el uso intensivo de tecnología desde el diagnóstico.


Fuente: Intramed
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Publicó: Administrador