Guía estratégica para erradicar el Helicobacter pylori: ¿cribar a todos?




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/ Published on June 15, 2026

Grupo de Trabajo de la IARC

Nuevas recomendaciones sobre el uso de pruebas no invasivas, la elección de terapias antibióticas eficaces y la importancia de la administración responsable de antibióticos para evitar resistencias.

Nuevas recomendaciones sobre el uso de pruebas no invasivas, la elección de terapias antibióticas eficaces y la importancia de la administración responsable de antibióticos para evitar resistencias.

Author: Park, Lee et al.

El cáncer gástrico persiste como la quinta causa principal de muerte por cáncer a nivel mundial. A pesar de la tendencia decreciente en la incidencia observada en algunas regiones, el envejecimiento demográfico y el crecimiento poblacional proyectan una carga masiva de enfermedad para las próximas generaciones.

El cáncer gástrico es, en gran medida, una patología de origen infeccioso.

Esta premisa se apoya en la clasificación de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que define a Helicobacter pylori como un carcinógeno del Grupo 1.

Tasas de incidencia estandarizadas por edad de cáncer gástrico entre hombres y mujeres en 2022 según el país.

El reporte del Grupo de Trabajo de la IARC advierte que los mayores incrementos relativos en nuevos casos y muertes se proyectan en países con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) bajo o medio, lo que subraya la necesidad de inversión preventiva global.

El impacto de la erradicación en personas asintomáticas y habitualmente sanas, según el metanálisis de la IARC, plantea:

  • Reducción de la incidencia del cáncer gástrico: 36 %.
  • Reducción de la mortalidad por cáncer gástrico: 22 %.
  • Número necesario a tratar (NNT): En poblaciones de alto riesgo, se requiere tratar a 228 personas para prevenir un caso y a 812 para evitar una muerte.
  • Número necesario a tamizar (NNS): Se estima en 456 para prevenir un caso y 1624 para evitar una muerte.

¿Cómo tamizar?


La transición de un modelo reactivo a un programa de cribado poblacional requiere una infraestructura. A diferencia del manejo oportunista, el cribado organizado se sustenta en sistemas de información centralizados y registros locales que permitan el seguimiento del paciente y la evaluación de resultados.

La selección de pruebas no invasivas es el pilar para asegurar la aceptación del participante y la viabilidad del sistema.

Si se opta por la serología, la validación local es obligatoria para garantizar una sensibilidad y especificidad superiores al 90 %. Además, debido a la incapacidad de la serología para distinguir infecciones activas de pasadas, se debe implementar una prueba confirmatoria (UBT o antígeno en heces) antes de la prescripción antibiótica.

Prueba diagnóstica Consideraciones logísticas y de infraestructura Valor predictivo y desempeño Aceptación del participante
Urea en aliento (13C-UBT) Requiere equipo de espectrometría (masas o infrarrojos). Estándar de oro no invasivo; alta precisión para infección activa. Muy alta; procedimiento simple y no invasivo.
Antígeno en heces Crítico: Requiere cadena de frío para transporte y almacenamiento. Alta precisión; dependiente de la calidad del kit y conservación. Variable; puede ser percibida como menos conveniente.
Serología Infraestructura estándar de laboratorio (toma de sangre). Requiere validación local (>90 %); no distingue infección activa. Alta; fácilmente integrable en analíticas de rutina.

Protocolo


Para garantizar el éxito, el objetivo de un protocolo de este tipo debiera ser una tasa de erradicación superior al 90 % en la intención de tratar. La selección del régimen debe estar informada por la vigilancia local de resistencia antimicrobiana. Bajo esta premisa, la terapia cuádruple con bismuto se consolida como la primera línea preferente, dada su evidencia ante la resistencia a la claritromicina y su capacidad para superar la resistencia al metronidazol.

Datos de tres grandes ensayos a largo plazo incluidos en el reporte de la IARC confirman que la erradicación de H. pylori no aumenta el riesgo de cáncer de esófago ni incrementa la incidencia de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

El asesoramiento al paciente es fundamental:

  • Informar que los efectos adversos suelen ser leves y manejables para evitar el abandono prematuro.
  • Estimular la adherencia total al régimen como la herramienta principal contra la inducción de resistencia.
  • Aclarar que la erradicación reduce sustancialmente el riesgo, pero no lo elimina por completo, por lo que el programa no sustituye la vigilancia clínica de síntomas digestivos.e
  • Subrayar que el tratamiento en esta etapa es una inversión en la salud a largo plazo.

Administración responsable de antibióticos


La implementación masiva de un tratamiento antibiótico de erradicación exigiría maximizar el beneficio clínico por cada dosis de antibiótico utilizada. Según modelos de simulación del grupo de trabajo, el incremento proporcional en la prescripción de antibióticos tras implementar estos programas suele ser relativamente modesto en la mayoría de los escenarios.

La confirmación de la erradicación es obligatoria entre las 4 y 6 semanas posteriores al tratamiento para asegurar la cura y detectar fallos terapéuticos. Solo se validan el test de aliento (13C-UBT) o el antígeno en heces para este fin.

La vigilancia de resistencia se debe realizar con un monitoreo sistemático de la resistencia antibiótica en subgrupos de participantes, antes y después de la implementación. Para esto, el programa debería contar con supervisión de expertos en enfermedades infecciosas, microbiología y epidemiología.

Un programa de tamizaje organizado es, por definición, una estrategia de equidad. Al centrarse en el modelo screen-and-treat (detección y tratamiento), se ofrece una alternativa escalable y costo-efectiva frente a modelos de cribado endoscópico de alto costo, comunes en países de altos recursos.

Desde la perspectiva financiera, el cribado de H. pylori no es solo costo-efectivo, sino potencialmente ahorrador de costos. La evidencia indica que la erradicación reduce la incidencia de dispepsia y enfermedades ulcerosas, generando un ahorro promedio de 117 dólares por persona en un periodo de 10 años, en costos de atención sanitaria.

Ahora bien, para alcanzar el éxito, la tasa de participación en comunidades de alto riesgo debería asegurar que se alcance a las poblaciones más vulnerables. El monitoreo del cumplimiento del objetivo tendría que ser >90 %. Para llevar esto a niveles nacionales, el uso de proyectos piloto ayuda a ajustar la estrategia a la realidad local antes del despliegue nacional.

La inversión en el cribado poblacional de H. pylori representa la herramienta más potente y costo-eficiente para reducir la carga global del cáncer gástrico. Al integrar diagnósticos validados, terapias de alta eficacia y una gobernanza estricta de antibióticos, los sistemas de salud pueden cerrar brechas históricas de inequidad y transformar una amenaza oncológica masiva en una enfermedad prevenible y controlada.


Fuente: Intramed
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Publicó: Administrador