
Hoy toca hablar de ayuno intermitente y autofagia. Primero. ¿Qué es el ayuno intermitente? Se trata de una estrategia, normalmente para perder peso y grasa, que alterna períodos de ayuno con otros de alimentación. El método más común es un ayuno 16/8, es decir, 16 horas de ayuno y 8 en las que poder comer a cualquier hora. Y la autofagia es un proceso celular donde las células descomponen y reciclan componentes dañados o viejos, como proteínas, para generar energía y células nuevas.
En ese sentido, si quieres empezar 2026 con buenos hábitos, es interesante escuchar la reflexión de Javier Fernández Ligero, experto nutricionista y farmaceútico: "Como la mayoría sabemos ya, el ayuno intermitente es la restricción de las ventanas de comida. Por lo tanto, al restringir las ventanas de comida se alcanzan ciertos beneficios, dependiendo un poquito de las horas en las que hagamos ayuno. A partir de las 12 horas, el cuerpo va agotando el glucógeno a nivel de fuente de energía".
Glucógeno, células dañadas, autofagia y limpieza del organismo
¿Qué es el glucógeno? "El glucógeno es el reservorio que tienen los tejidos musculares en donde es la primera parte al final de la energía. A partir de ahí, cuando ya llevamos 14 ó 16 horas de ayuno, comienza el proceso de autofagia", detalla. "El proceso de autofagia es el proceso por el cual el cuerpo se empieza a limpiar, por así decirlo. Cuando las células empiezan a eliminar aquellas partes un poquito ya más inflamadas o afectadas. Es un proceso en el cual la mayoría de las personas no realiza porque nos pasamos el día, pues picoteando, tomando snacks y bueno, siempre nos han inculcado desde hace muchos años que hay que comer cinco incluso seis veces al día. Pero esto es un error porque no le estamos dando tiempo al tubo digestivo a reciclarse ni a reparar aquellas zonas donde están inflamadas y, por lo tanto, es común ver en personas que atendemos que presentan una inflamación crónica, normalmente de bajo grado...".
Entonces... ¿qué hay que hacer? "Siempre recomendamos mínimo de forma diaria realizar esas 12 horas de ayuno y al menos en los días más inactivos, extrapolar esas horas de ayuno a las 16 horas. Sí que también soy partidario de, al menos en uno de los días del mes, hacer un ayuno de 18 horas que, por ejemplo, puede ser bueno realizarlo tras una cena libre, por ejemplo, el día anterior. De esa forma, pues podemos modular todo ese proceso a nivel inflamatorio".
Y en el caso de casos de inflamación más grave: "En esos casos sería recomendable cada tres o cuatro meses llegar a realizar un ayuno un poquito más en profundidad para bajar todos los marcadores a nivel inflamatorios de 24 horas, donde ahí extrapolaríamos mucho el proceso autofagia y de reciclaje a nivel celular del metabolismo Y, por esa parte, pues poder modular todo de la mejor manera posible".