El sencillo hábito de tres minutos que puede mejorar la movilidad según un experto en flexibilidad

La fuerza, el equilibrio y la salud de las articulaciones favorecen la longevidad y reducen las lesiones por caídas


Ilustración de una mujer mayor con bastón, una persona subiendo escaleras y otra llevando una bolsa de tela con símbolo de reciclaje, sobre fondo abstracto azul y verde.
Ilustración de una mujer mayor con bastón, una persona subiendo escaleras y otra llevando una bolsa de tela con símbolo de reciclaje, sobre fondo abstracto azul y verde.

La movilidad es mucho más que la capacidad de desplazarse de un lugar a otro: constituye el fundamento de una vida saludable, independiente y activa. De acuerdo con Harvard Health, abarca desde levantarse de la cama y caminar hasta cargar las compras o subir escaleras, y es esencial para prevenir caídas y lesiones, especialmente en personas mayores. Su pérdida no solo reduce la autonomía, sino que también afecta la calidad de vida, limitando tareas cotidianas que antes parecían triviales.

Esta capacidad de moverse con propósito depende de factores como la fuerza muscular, el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad articular. Según datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) citados en la revisión de Harvard, entre un tercio y la mitad de los mayores de 65 años experimentan algún grado de limitación. Aproximadamente el 12% de los adultos presentan dificultades para caminar o subir escaleras de forma segura. Este aspecto permite a los adultos mayores prolongar su independencia y mantenerse activos, lo que repercute directamente en su bienestar físico y emocional.

En la vida diaria, la importancia de esta capacidad suele pasar inadvertida hasta que se pierde, ya sea por el envejecimiento o por problemas de salud. La movilidad no solo facilita el movimiento, sino que también protege frente a lesiones y favorece una vida más larga y plena. Mantenerla depende del principio “úsalo o piérdelo”, destacando la necesidad de actividad regular para conservar las funciones del cuerpo a lo largo del tiempo.


Primer plano de las manos arrugadas de una persona mayor entrelazadas sobre el mango de madera curvado de un bastón. El fondo está borroso.
Primer plano de las manos arrugadas de una persona mayor entrelazadas sobre el mango de madera curvado de un bastón. El fondo está borroso.


Hilo dental articular: el ejercicio recomendado por un experto


Darren Ellis, entrenador y especialista en movilidad citado por The Independent, propone un método sencillo y eficaz para combatir la rigidez articular y preservar el dinamismo: el “hilo dental articular”. Esta técnica consiste en realizar movimientos circulares controlados en cada articulación, desde el cuello hasta los dedos de los pies, con el objetivo de restablecer el rango de movimiento y aliviar molestias derivadas de la inactividad o el envejecimiento.

Ellis la describe como una combinación de fuerza y flexibilidad. Insiste en que, aunque la fuerza es crucial, resulta insuficiente si no se acompaña de una adecuada amplitud de movimiento en las articulaciones. A menudo, los primeros indicios de pérdida de motricidad se perciben al intentar agacharse o alcanzar algún objeto, cuando ciertos gestos cotidianos empiezan a requerir más esfuerzo que antes.


Mujer de cabello oscuro atado, vistiendo top y leggings oscuros, estira los brazos hacia adelante en un gimnasio. Al fondo, otras personas hacen ejercicio.
Mujer de cabello oscuro atado, vistiendo top y leggings oscuros, estira los brazos hacia adelante en un gimnasio. Al fondo, otras personas hacen ejercicio.

El protocolo que recomienda el experto se basa en dedicar tres minutos al día a movilizar cada articulación mediante entre cinco y diez repeticiones de movimientos circulares por zona, siempre en un rango cómodo y seguro para evitar forzar el cuerpo. La finalidad es incrementar el flujo sanguíneo, lo que contribuye al aporte de nutrientes y a la recuperación del tejido circundante. Este procedimiento recibe su nombre porque, al igual que el uso regular del hilo dental mantiene la salud bucal, la constancia en estos movimientos ayuda a conservar la funcionalidad.

La clave de la rutina, según el especialista citado por The Independent, radica en la persistencia y la progresividad: no es necesario llegar al límite del dolor ni forzar posiciones, sino permitir que el cuerpo recupere movilidad de manera gradual. Al integrar este hábito a la vida diaria, se facilita la reincorporación a otras formas de ejercicio y se mejora la calidad de movimiento general.

La actividad física regular es uno de los pilares fundamentales para conservar y mejorar la movilidad en cualquier etapa de la vida. Según la revisión de Harvard Health Publishing, ejercicios como caminar, nadar, andar en bicicleta o practicar aeróbic acuático fortalecen músculos y ligamentos, mejorando la estabilidad y reduciendo el riesgo de caídas. Además, el entrenamiento de fuerza, ya sea con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal, incrementa la resistencia y protege las articulaciones.


Hombre de mediana edad en camiseta gris y pantalones deportivos grises, de pie sobre una pierna con los brazos extendidos en un salón con sofás, mesa y estanterías.
Hombre de mediana edad en camiseta gris y pantalones deportivos grises, de pie sobre una pierna con los brazos extendidos en un salón con sofás, mesa y estanterías.

Mantenerse activo, incluso con rutinas adaptadas a las capacidades individuales, contribuye a preservar la independencia y la calidad de vida. Las guías sugieren un mínimo de 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada, complementados por ejercicios de fuerza y equilibrio dos veces por semana. Para quienes presentan limitaciones, cualquier incremento en la actividad diaria resulta beneficioso y puede marcar la diferencia en la movilidad a largo plazo.


Cinco claves para mejorar la movilidad


La movilidad puede potenciarse mediante rutinas específicas que fortalecen y flexibilizan las articulaciones, adaptándose a diferentes niveles de condición física. The New York Times recomienda ejercicios claves para incorporar a la vida diaria, ayudando a mantener la agilidad y prevenir la rigidez con el paso de los años.


Calentamiento dinámico antes del ejercicio


En lugar de estiramientos estáticos, se sugiere realizar movimientos suaves y dinámicos que activen las articulaciones y músculos principales antes de cualquier entrenamiento. Esta rutina, de aproximadamente nueve minutos, prepara el cuerpo para el esfuerzo y ayuda a reducir el riesgo de lesiones. Se recomienda practicarla antes de cada sesión de ejercicio.


Yoga para recargar energías


Esta disciplina contribuye a mejorar la flexibilidad y puede integrarse fácilmente en la rutina diaria. Dedicando 10 minutos al mediodía, esta actividad relaja el cuerpo y contrarresta los efectos de permanecer sentado durante largos periodos. Practicarla una vez al día favorece la recuperación y aumenta el rango de movimiento.


Un hombre con camiseta gris y pantalones cortos azules realiza una flexión de pie hacia adelante sobre una esterilla de yoga oscura en un estudio con luz natural.
Un hombre con camiseta gris y pantalones cortos azules realiza una flexión de pie hacia adelante sobre una esterilla de yoga oscura en un estudio con luz natural.


Pilates para mejorar la postura


Este entrenamiento fortalece el tronco y estabiliza la pelvis, lo que contribuye a una mejor postura y mayor movilidad de la columna. Una rutina mínima de entre 10 y 15 minutos, dos o tres veces por semana, ayuda a aflojar y fortalecer las articulaciones y los músculos del cuello y la espalda, facilitando los movimientos diarios.


Ejercicios de prevención para corredores


Correr es una excelente actividad cardiovascular, pero puede provocar molestias si no se complementa con ejercicios de movilidad y fuerza. Una rutina de 20 minutos antes o después de correr ayuda a aflojar y fortalecer las articulaciones y músculos implicados en la carrera, disminuyendo la probabilidad de lesiones y mejorando el rendimiento.


Fuente: Infobae
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Publicó: Administrador