Meningitis: los síntomas que pueden confundirse con una gripe

Cada año se registran casi 2,3 millones de casos en el mundo. Aunque puede comenzar con signos similares a los de una infección común, la meningitis puede evolucionar rápidamente y causar complicaciones graves.



La meningitis continúa siendo una de las infecciones más graves del sistema nervioso central. Según la Fundación Meningitis Progress Tracker, cada año se registran casi 2,3 millones de casos en el mundo. La meningitis bacteriana resulta especialmente preocupante: la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que alrededor de 1 de cada 6 personas que la contraen mueren y 1 de cada 5 presenta complicaciones graves.

En este contexto, reconocer los síntomas a tiempo puede marcar la diferencia. En línea con esto, la OMS impulsa la hoja de ruta “Derrotar la meningitis para 2030”, una estrategia global que busca eliminar las epidemias de meningitis bacteriana, reducir en un 70% las muertes y disminuir en un 50% los casos.

La Dra. Silvina Ivalo, infectóloga de DIM Centros de Salud, alerta sobre la importancia de la vacunación. La especialista remarca que es la herramienta más efectiva para evitar las formas más severas de la enfermedad, y que su aplicación no solo protege a la persona inmunizada, sino que también contribuye a disminuir la circulación de los agentes infecciosos en la comunidad.

Síntomas y formas de transmisión

“La meningitis puede confundirse en un inicio con una gripe. Sin embargo, hay señales de alarma que requieren consulta médica inmediata, como fiebre alta y repentina, rigidez en el cuello, dolor de cabeza intenso diferente al habitual, náuseas o vómitos, confusión o dificultad para concentrarse, convulsiones, somnolencia, dificultad para caminar, sensibilidad a la luz (fotofobia) y, en algunos casos, erupción cutánea”, comenta la Dra. Ivalo

Se denomina meningitis a la inflamación de las membranas (meninges) que cubren y protegen al cerebro y a la médula espinal. Esta inflamación suele ser causada por infecciones virales o bacterianas, aunque también puede estar asociada a traumatismos, cáncer, ciertos medicamentos u otros agentes como hongos o parásitos.

“Muchos tipos de bacterias y virus, incluida la varicela, pueden causarla. La forma viral es la más frecuente y, en general, se resuelve por sí sola. La mayoría de los casos se transmite por contacto estrecho con personas infectadas. En el caso de las bacterianas, también puede producirse a través de alimentos. Además, existen personas que pueden portar estas bacterias en su organismo sin presentar síntomas. Estos “portadores sanos” no se enferman, pero pueden transmitir la infección a otros”, agrega la profesional.

Quiénes tienen mayor riesgo

Algunos grupos presentan mayor susceptibilidad a las formas bacterianas de meningitis. Entre ellos se encuentran los niños pequeños —especialmente los menores de 1 año—, las personas que viven en comunidades cerradas, quienes tienen el sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, personas con VIH o sin bazo), el personal de laboratorio que manipula estos patógenos y los viajeros a zonas de mayor riesgo, como el cinturón africano de la meningitis o quienes realizan peregrinaciones masivas.

Tratamiento y prevención

El tratamiento de la meningitis bacteriana requiere antibióticos, pero la clave es la consulta precoz ante la aparición de síntomas.

“En cuanto a la prevención, la vacunación es la herramienta más eficaz para evitar las formas más graves de la enfermedad. Además, se recomienda mantener medidas de higiene como el lavado frecuente de manos, evitar el contacto estrecho con personas enfermas, desinfectar superficies de uso común y no asistir a la escuela o al trabajo en caso de presentar síntomas. Las vacunas no solo protegen contra bacterias específicas que causan meningitis, sino también contra virus que pueden desencadenarla, como el sarampión, las paperas, la varicela y la gripe”, explica Ivalo. Entre las principales, se encuentran:

→ Meningococo: para el serotipo B y para los serotipos ACYW (Bexsero© y Menactra©).

→ Neumococo: antineumocócica 13 valente conjugada (Prevenar©) y 23 valente polisacárida (Pneumovax 23©).

→ Haemophilus influenzae serotipo b: vacuna ACTHiB.

→ Micobacterium tuberculosis: para prevenir esta meningitis está la vacunación con BCG para todos los recién nacidos.


Fuente: Consenso Salud
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Publicó: Administrador